VACACIONES: NIÑOS SI, PADRES NO

Vacaciones: niños sí, padres no, es una situación que ocurre cada año.

Y es que, después de un estresante y agotador curso escolar llega junio, y casi sin darnos cuenta el final de curso. Estamos casi ante doce semanas de vacaciones en las que ya no hay horarios, ni rutinas ni nada que se le parezca, los días son largos y calurosos y los horarios de pequeños y mayores no coinciden; entonces aparece de nuevo la temible pregunta de todos los veranos, y ahora ¿qué hacer con los niños?

Cuando ambos padres están incorporados al mundo laboral, y si no se cuenta con ayuda en casa, resulta difícil encontrar una buena solución para ambas partes, para los padres, que desean que sus hijos se encuentren bien cuidados y atendidos, y para los niños quieren pasarlo bien y estar contentos.

Poder contar con la familia es la mejor opción, los abuelos, esas personas desinteresadas que siempre están ahí, pueden echarnos una mano en algún momento, pero tampoco podemos cargar todo el peso de un verano sobre ellos; titos, primos e incluso amigos con niños en las mismas edades se pueden juntar en casas e ir alternándose y hacer juegos, manualidades, reciclaje, aprender a dibujar… o todo aquello que se les vaya ocurriendo.

Por otro lado, cada año surgen más opciones para poder escoger: los mismos colegios ofrecen la posibilidad de seguir abiertos, manteniendo el horario escolar para realizar actividades más lúdicas; y el abanico de cursos de todo tipo que presentan las academias, y los campamentos, ya sean en la ciudad, en la montaña o en la costa. Ahora hay que intentar buscar aquellas opciones con las que los hijos se encuentren más identificados para que ellos no sientan que se les está colocando y se sientan bien y si, además existe la posibilidad de que se junten varios amigos para realizar la misma actividad, pues todavía será mucho más fácil para todos.

De esta forma, cualquiera que sea la opción que se elija será buena, y así hasta que lleguen las vacaciones de los progenitores, ya sea todo un mes, o solo unos días, y se puedan disfrutar en familia todos juntos.

Mientras, podría organizarse el tiempo para que cuando se esté en casa con los hijos, sea posible dedicarse a hacer cosas todos juntos.

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